Por Francisco Luciano

El economista Don Bernardo Vega, publicó en las páginas del Periódico Hoy del día 17 de octubre 2023, un artículo titulado: Cooperativas y Lavado, donde expresa su preocupación por que las cooperativas dominicanas puedan ser usadas como vía para el lavado. Compartimos su preocupación en el sentido de que las cooperativas, al manejar sumas de ahorros cuantiosas, pudieran ser depositarias de dinero mal habido, situación a la que no escapan ni los bancos ni ninguna institución que tenga como insumo el dinero, pues es requeté sabido que el dinero producto de ilícito se mueve en las economías por vía de empresas y empresarios, establecidos conforme a la ley.

Don Bernardo, afirma que “Los bancos están obligados a informar a la Superintendencia de Bancos en forma regular la cantidad de dinero en efectivo que en ciertas sumas reciben y la lista de los depositantes es conocida por nuestras autoridades. Este no es el caso de las cooperativas, que no tienen que entregar a ninguna institución su lista de depositantes, ni las procedencias de sus fondos”.

Su afirmación de que “las cooperativas, que no tienen que entregar a ninguna institución su lista de depositantes, ni las procedencias de sus fondos” es absolutamente incorrecta y demuestra desconocimiento del manejo, supervisión y seguimiento que tienen las cooperativas. Don Bernardo, al parecer ignora que las cooperativas son sujetos obligados conforme la LEY NO. 155-17 LAVADO DE ACTIVOS Y EL FINANCIAMIENTO DEL TERRORISMO, y que reportan tanto a la Unidad de Prevención de Lavado del IDECCOP, como a la Unidad de Análisis Financiero (UAF), entidad autónoma del Estado de la República Dominicana, regulada por la Ley Núm. 155-17 Contra el Lavado de Activos y el Financiamiento del Terrorismo, del 1 junio de 2017.

De haber indagado un poco sobre las cooperativas, estuviera enterado de que, en sentido general, estas instituciones han obtenido buenas calificaciones en el cumplimiento de las normativas que se desprenden de la referida Ley 155-17, y supiera que han sido las propias cooperativas y su liderazgo quienes han realizado los mayores esfuerzos para modificar la 127-64 con propuestas para crear mayores controles de supervisión, así como para imponer reservas y fondos que garanticen los intereses de sus asociados.

Finalmente, es importante recordar que las grandes distorsiones y catástrofes a nuestra economía no han sido causadas por las quiebras o el mal manejo de las cooperativas, sino de los bancos que, pese a todas las bondades que en materia de regulación tienen y han tenido.

El autor es cooperativista.