Por: Ronny Miguel Lebrón Flete.

En el día de hoy trasciende un video de una joven extranjera que cuestiona e increpa categóricamente al presidente Luis Abinader, asumiendo y asegurando que en República Dominicana hay xenofobia.

En su airada pregunta y exclamación ella manifiesta que en República Dominicana mostramos un marcado odio racial contra el pueblo haitiano, lo que a todas luces es completamente falso.

Y el mejor ejemplo para demostrar esto es el histórico terremoto del día 12 de enero del 2010, ese día y todo el transcurso subsiguiente de tiempo fue Rep. Dom y desde Rep. Dom donde se elaboró todo el proceso de ayuda logística, desde asistencia médica, ayudas económicas, refugios en la zona fronteriza, equipo militar, personal médico y equipos mixtos para la remoción de escombros y todo lo concerniente a ese proceso, todo eso lo aportó República Dominicana.

No obstante, luego del terremoto sucedió la peor crisis séptica sanitaria a propósito del brote de cólera, dengue, y otras enfermedades que causaron el deceso de centenares de personas en suelo dominicano.

¿Cómo puede existir xenofobia en un país en el que la atención hospitalaria con los haitianos y con las parturientas haitianas está casi en paridad con los dominicanos y dominicanas, donde de cada 100 casos ya sean partos o asistencias médicas está en proporción de 60%,50% dominicanos, y 40% o 50% son nacionales haitianos?

¿Cómo puede existir xenofobia en un país que históricamente ha sido bombardeado con la inmigración ilegal haitiana y todo lo que esto provoca?

¿No ha sido República Dominicana el receptor de niños haitianos que han ocupado espacios en las escuelas públicas dejando inclusive a niños dominicanos sin cupos en las escuelas y se le otorga igual educación a todos?

¿Cómo puede existir xenofobia en un país en el cual ha sido la República Dominicana el sostén económico por el cual se suministra gran parte de los productos de primera necesidad para Haití?

En la era de la Post verdad, donde la gente lee poco y habla mucho, donde la agenda LGBT y la visión del “pregresismo del siglo XXI” han retorcido la los cimientos de la sociedad, hemos llegado al zenit de la irracionalidad, esa joven y su lenguaje con incitación al odio y a la violencia, alegando una crisis de “xenofobia” que en República Dominicana es inexistente, responde a la más a al odio, que a la misma razón que la motiva a hacer sus cuestionamientos.

Irónicamente ella vive en EE. UU. 🇺🇸, lugar donde hasta 1863 la esclavitud era legal y que costó la vida de Abraham Lincoln la promulgación de la decimotercera enmienda a la constitución donde quedaba abolida la esclavitud, país donde suceden más crímenes de odio en toda la región y el continente, mismo lugar donde personas como Martin Luther King, Malcolm (X) Little y un sinnúmero de personas vivieron, lucharon y fueron asesinados vilmente pelando por los derechos de las personas de color.

A diario vemos casos de personas afroamericanas asesinadas por policías como el caso mundialmente conocido de George Floyd.

¿Por qué ella no le grita a Joe Biden las cosas que les dijo a Luis Abinader?

¡A nosotros fue que nos tocó hacer frontera en una isla indivisible con el país más pobre del hemisferio y tener que lidiar con los problemas del vecino país ante la mirada indiferente de la comunidad internacional y todos los que hipócritamente usan el tema haitiano para dar discursos y no resolver la problemática de raíz, resuelvan ustedes allá sus problemas y no se metan con nosotros si no es para ayudar.

Tienen espacio suficiente en Canadá que tanto los quiere y son el 2º país más grande en extensión territorial, así como Estados Unidos que es el 5º país más extenso del mundo, si tanto los quieren, llévenselos.

A todo esto solamente me queda decir:

¡Dios, Patria y Libertad!