Canadá.– La historia de cómo la pequeña Kiana, que ame­rita traductora para su en­trevista, pero le encanta la comida criolla, visita con frecuencia al país y se sien­te muy dominicana, escri­bió un libro, que el pasado diciembre llegó a superar, en las ventas de Amazon, las novelas de Harry Pot­ter, empezó con un desafío por una desventaja perso­nal, ella estaba aprendien­do a leer más lento que sus compañeros, explica La ma­má de Kiana, Karoline Ure­ña de Sosa. (Sigue leyendo aquí)

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